AL G, Our Man en La Habana.

( con perdón de Judy Gross )

En 1959 Columbia Pictures filmó en la islilla encantada del Caribe, la película Nuestro Hombre en la Habana con Alec Guines y Maureen O’Hara, una comedia ligera basada en la novela Our Man in Havana, que había publicado el británico Graham Greene un año antes.

 on Movie Set with Maureen O'Hara, Fidel Castro y Alec Guinness en La Plaza de La Catedral, Habana, Cuba, 1959

           Fidel Castro visita el Staff de OUR MAN IN HAVANA en la Plaza de la Catedral: Alec Guines y Maureen O’Hara
                        Photo courtesy of  © Bettmann/CORBIS, La Habana, Cuba 1959.

La Habana era una ciudad encantada, también para los espías,

Allan Gross puede ser calificado como el émulo moderno  del personaje interpretado por Alec Guiness, un ser común, un businessman, atrapado entre la posibilidad de hacer dinero y realizar una actividad beneficiosa para la sociedad en cualquier país normal del mundo. Solo que Cuba no es un país normal.

Alan Gross es un contratista que aceptó trabajar para una empresa asociada a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo,   ( U.S. Agency for International Development, USAID , fundada por John F. Kennedy en 1961.

En sus objetivos la USAID declara que:

“La ayuda norteamericana al extranjero ha tenido siempre el doble propósito de promover los intereses de Estados Unidos al tiempo que mejorar la vida en el mundo en desarrollo. La USAID lleva a cabo la política exterior de los EE.UU. mediante la promoción a gran escala del progreso humano, al mismo tiempo que ayuda a expandir las sociedades estables, libres, crea mercados y socios comerciales de los Estados Unidos, y fomenta la buena voluntad en el extranjero.

La USAID  gasta menos del 1 por ciento del presupuesto federal total de los Estados Unidos y realiza su actividad en más de 100 países en los cuales ayuda a promover la prosperidad económica, a fortalecer la democracia y el buen gobierno; ayuda a proteger los derechos humanos, a mejorar la salud global, a promover la seguridad alimentaria y la agricultura; a mejorar la sostenibilidad del medio ambiente, permitir la formación continua de la gente, ayuda en los paises donde opera a prevenir y recuperarse de los conflictos, y prestar asistencia humanitaria a raíz de los desastres naturales y los provocados por el hombre”

A pesar de esto, que para cualquiera que vive en USA o alguna parte del mundo, sabe que es cierto, para Cuba esta ha sido una agencia de penetración e inteligencia del gobierno norteamericano en el mundo y no dejan de tener razón. El gobierno norteamericano siempre ha tratado de mostrar las bondades de la sociedad y el modo de vida Americano al mundo, es algo normal que todos tratan de enseñar lo que consideran mejor.

Sin embargo la USAID no se limita solo a eso, tras su creación, ha sido la principal agencia de asistencia económica y humanitarian alrededor del mundo. La USAID es la principal agencia de los Estados Unidos para canalizar la asistencia prestada a paises que se recuperan de desastres naturales, que tratan de escapar de la pobreza o que participan en reformas democráticas después de períodos de dictaduras o guerras civiles.

El gobierno de los Estados Unidos ante un desastre en cualquier rincón  del mundo, que necesite ayuda, autoriza automáticamente una oferta inicial de $1000.00 dólares, que es como una mano tendida, es como un símbolo de la disposición a ayudar. Si esta oferta inicial se acepta entonces se envía una avanzada de especialistas, equipos y auditores que calculan en tiempo mínimo las necesidades reales y se lo informa al gobierno que autoriza, si está en los límites, o lo solicita al congreso si es más, el monto necesario y canaliza la forma adecuada de distribución para que sea entregada en las manos de los necesitados a nivel de comunidades o ciudades, y esto se realiza a través de organizaciones no gubernamentales, internacionales y nacionales.

Las ofertas de los Estados Unidos a Cuba, a raiz del azote de varios huracanes en los pasados años han sido rechazadas constantemente por el gobierno cubano, que definitivamente le interesa más el aspecto político de las relaciones con USA que la posibilidad de minimizar los daños y penurias del pueblo cubano. El gobierno de Cuba quiere acaparar cualquier ayuda y administrarla y distribuirla a su libre antojo y no dejar opciones al pueblo cubano como no sea el control gubernamental sobre todo.

Lo que se le hace creer al pueblo cubano es que esta ayuda es una manipulación del Imperialismo Norteamericano para penetrar en el país con sus agentes, para subvertir el orden socialista. En esto el gobierno cubano tiene toda la razón:  Toda vez que llegue ayuda al pueblo cubano y esta no sea controlada y distribuida por el gobierno cubano, esto demuestra primero, que el imperialismo no es tan malo, y también que lo que el gobierno cubano le da al pueblo cubano diariamente es una miseria en relación con cualquier donación mínima de los Estados Unidos.

Por otro lado las donaciones norteamericanas  de cualquier tipo le dan libertad al pueblo cubano al no depender del gobierno y ser entregada por organizaciones no gubernamentales que no hacen política, lo que demuestra que las organizaciones cubanas controladas por el gobierno son pura ineficiencia y  organizaciones corruptas, que “pierden” más de lo que entregan, reflejo fiel de la ineficiencia socialista.

En cualquier país del mundo los gobiernos y las sociedades agradecen a cualquiera, ya sea persona individual, institución o país, que entrega tecnología adecuada que permite a los seres humanos comunicarse sin dificultades ni barreras, acceder a tecnologías de comunicación gratuitas y poder informarse de lo que sucede en el mundo.

Allan Gross hizo solo eso, entregar  teléfonos satelitales y medios de comunicación alternativos a determinadas personas, pero en Cuba eso es ilegal sin la aprobación y el permiso del gobierno, la internet libre está prohibida por las leyes revolucionarias.

our-man-in-havana

Our Man in Havana, Alan Gross & Alec Guiness/photo-art by GGImagePRO2013.

Allan Gross violó las leyes de comunicaciones electrónicas cubanas, que determinan el monopolio del estado socialista sobre toda tecnología de comunicación. Así que desde ese punto, está bien condenado. Lo draconiano de esto es que cualquier país del mundo agradecería que sus ciudadanos tuvieran acceso a estas tecnologías de comunicación baratas y donadas por una agencia extranjera con el objetivo de promover el desarrollo. Pero en la Cuba de Fidel y Raúl el desarrollo solo lo pueden dar ellos, a cuenta gotas y a su conveniencia.

Además para cualquier ciudadano del mundo existen diferencias entre las tecnologías de uso privado y las públicas, diferencia que en Cuba se esfuman con el control total del gobierno sobre el uso de las tecnologías de comunicación y de electrónicas.

En Estado Unidos y la mayor parte de los paises del mundo, el sector privado tiene acceso a la utilización y explotación de cualquier tecnología electrónica y solo el costo o la racionalidad de su utilización limita la expansion o distribución de esos medios.

El gobierno cubano esgrime para la acusación de espionaje contra Gross que las tecnologías de comunicación satelitales no son utilizadas por entidades privadas o ciudadanos communes  en los Estados Unidos u otros paises y que son medios y tecnologías utilizadas por  los gobiernos. Esto es una verdad a medias. Es cierto que nosotros los simples ciudadanos no utilizamos este tipo de tecnologías satelitales, pero las razones son otras diferentes a las que alude el gobierno cubano.

En los paises normales existen, según su utilización, dos tipos de tecnologías: las llamadas “domésticas” y las que se titulan “industriales”. Las razones de esta división son simples: económicas.

Las tecnologías utilizadas en el medio doméstico son baratas en cualquier sentido, para ser utilizadas por los ciudadanos communes y las empresas privadas conmerciales que funcionan en la vida cotidiana de la sociedad, mientras que las tecnologías industriales son utilizadas por compañías poderosas económicamente hablando y que funcionan en condiciones de operaciones difíciles por condiciones ambientales, geográficas u otras, así los teléfonos utilizados en las ciudades por los habitantes son de precios asequibles a los compradores y con coberturas de señales limitadas a regiones y alcances limitados por esas nececidades de comunicación, las empresas y compañías industriales suegún sus operaciones utilizan medios de comunicación más sofisticados, caros y poderosos, de construcción fuerte y capaces de funcionar en climas extremos y con coberturas de señales poderosas para ser utilizados en regiones alejadas o extensas en territorio, donde no hay señales repetidoras o compañías que proven servicio doméstico, también son utilizadas por los gobiernos para el servicio y los departamentos gubernamentales, defensa, inteligencia, etc, pero de ningún modo son exclusivas de los gobiernos y en muchos casos son ofrecidas por companías privadas como servicios a los gobiernos. y que se reflejan en los precios y costos de estos equipos.

Claro, por el poder de comunicación sin límites de estas tecnologías satelitales, el gobierno de Cuba tiene que justificar su negativa a permitirle a sus ciudadanos el uso ilimitado de ellas y acusar al contratista americano de ser un instrumento o un agente de la intervención imperialista, etc. Sin embargo nunca habla de las agencias similares y con objetivos parecidos productos de su propia creación. El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos ICAP, la Casa de las Américas y algunos otros organismos cubanos son junto al antiguo ministerio de Inversión Extranjera y Colaboración Económica  los medios del Estado Cubano para llevar su política Exterior e influir en la opinion pública Internacional a partir de las “ayudas” y donaciones a otros paises. Asímismo, las “donaciones: de la revolución cubana a todos los paises del hemisferio y más allá se nombran como “ayuda de solidaridad desinteresada”. La desfachatez y el doble estándar con que el gobierno comunista de la isla interpreta las relaciones extranjeras es realmente escandalosa. La verdadera información es escondida, manipulada y tergiversada a la hora de ofrecerla al pueblo cubano, que solo puede leer, oir y ver lo que la prensa, la radio y la televisión del gobierno permiten. Por ello es que no pueden aceptar que los periodistas independientes lleven a cabo su labor de informar a la población. Por lo mismo no pueden permitir que se vea la Televisión Martí, la que es interferida al igual que la radio con recursos financieros ilimitados, porque la verdad de todo es solo la de ellos. Por ello está Alan Gross preso, por hacer un esfuerzo mínimo por romper el bloqueo informativo de la revolución cubana  y no importa que sea a un pequeño grupo religioso judio. No se puede permitir el más mínimo resquicio de libertad, porque- y ellos lo saben- una gota es capáz de colmar la copa.

Alan Gross es el ejemplo de que el que trate de quitarle al gobierno cubano el monopolio de la información será perseguido, eliminado y silenciado. Su intercambio por los 5 espías es solo una cortina de humo para engatuzar al gobierno demócrata e inconsistenete de Barack Obama con la esperanza de una liberación eventual.

30AC95C0-60C0-4315-BE9A-698DD06A8BE3_w640_r1_s

Juddy Gross, realmente lo siento, pero si no mueves a los judíos contra la política fascista de la revolución cubana Alan Gross no va a volver a casa.

by GilbertoGutierrez, April 2013.

Una respuesta

  1. […] AL G, Our Man en La Habana. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: