Caperucita Roja, abuso infantil en pleno siglo XVII.

por Gilberto Gutierrez/Nov-28-2009

Charles Perrault

retrato por Philippe Lallemand, 1672

Charles Perrault nació en Francia en enero de 1628 y es recordado hoy más por sus cuentos de hadas e infantiles que por su obra intelectual, en la cual abundaba la apología a Luis XIV,  a su corte y a la época del también llamado Rey Sol.

Aunque en su obra podemos destacar la polémica sobre el modernismo y el clasisismo como uno de sus aportes a la discusión de este debate, no fueron precisamente sus ideas las más acertadas. El gran tino de publicar sus cuentos, sin embargo, lo catapultó a la fama y colocó su nombre en la lista de los inmortales.

A los 55 años fue que Perrault escribió “Historias y Cuentos del Pasado” que fue conocido también con el nombre de Historias de mamá Gansa, y que es donde se encontraban la mayor parte de sus cuentos más famosos y los que han llegado a ser clásicos de la literatura infantil, utilizados por muchos otros escritores como base de sus cuentos y transformados, algunos, gracias al genio de Waltt Disney en clásicos dibujos animados, como “La Bella Durmiente del Bosque” y “Cenicienta y los siete Enanos”, entre otros.

Sus cuentos fueron escritos a partir de la tradición oral francesa y europea que llegó hasta su época y a él le debemos estas obras universales como es la de nuestra presentación: Caperucita Encarnada, Perrault fue el primero que la llevó, con tinta, al papel y después a la imprenta incluyéndola en el volumen de 1697  donde se destacaba, entre los otros cuentos incluidos, por su crueldad final, destinada a prevenir, a niñas y padres, de los desconocidos y hombres lobos que pululaban ya en pleno siglo XVII por las calles de Francia y que conocemos hoy en nuestros lares como pedófilos y sinvergüenzas. Como en casi todos sus cuentos nos deja al final una seria moraleja.

Los hermanos Grim, publicaron posteriormente, en 1812, una nueva versión más delicada, infantil y con un final feliz digno del cine de Hoollywood y que tuvo de positivo el que Caperucita fuera conocida casi universalmente, y que, aún hoy en día, es la más leída.

Nosotros por su importancia y rareza queremos retomar la original, reverenciar a Perrault y divertirnos con el final impresionante y meditar seriamente con la lección.

Caperucita Encarnada por Charles Perrault

( traducción: María Teresa Vernet, editorial Iberia, Barcelona, 1952 )

ilustracion de Gustave Dorié

Érase una vez una niña aldeana, la más bonita del mundo, tanto que loca de gozo estaba su madre y más aún su abuela, quien le había hecho una caperuza roja; y tan bien le estaba que por caperucita encarnada  conocíanla todos. Un día su madre hizo tortas y le dijo:

-Ve a ver cómo se encuentra tu abuela pues,  me han dicho que está enferma. Llévale una torta y este tarrito lleno de manteca.

Caperucita encarnada fuése en seguida a casa de su abuela, que vivía en otra aldea. Al pasar por un bosque encontró a maese Lobo, el cual sintió vivos deseos de comérsela, pero a ello no se atrevió porque había algunos leñadores. Preguntole a dónde iba, y la pobre niña, que no sabía fuese peligroso detenerse para dar oídos al lobo, le dijo:

-Voy a ver a mi abuela y a llevarle esta torta con un tarrito de manteca que le envía mi madre.

-¿Vive muy lejos? -Preguntole el lobo.

-Sí, -contestole Caperucita encarnada- a la otra parte del molino que veis ahí; en la primera casa de la aldea.

-Pues entonces, añadió el lobo, yo también quiero visitarla. Iré a su casa por este camino y tú por aquel, a ver cual de los dos llega antes.

El lobo echó a correr tanto como pudo, tomando el camino más corto, y la niña fuese por el más largo, entreteniéndose en coger avellanas, en correr detrás de las mariposas y en hacer ramilletes con las florecillas que hallaba a su paso.

Poco tardó el lobo en llegar a la casa de la abuela. Llamó: ¡Toc! ¡toc!

-¿Quién va?

-Soy vuestra nieta, Caperucita encarnada -dijo el lobo imitando la voz de la niña.- Que os trae una torta y un tarrito de manteca que mi madre os envía.

La buena de la abuela, que estaba en cama porque se encontraba malucha, contestó gritando:

-Tira de la clavija y caerá el pestillo.

Así lo hizo el lobo y la puerta se abrió. Arrojose encima de la vieja y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no había comido. Luego cerró la puerta y fue a acostarse en la cama de la abuela, esperando a Caperucita encarnada, la que algún tiempo después llamó a la puerta: ¡Toc! ¡toc!

-¿Quién va?

Caperucita encarnada, al oir el vozarrón del Lobo, tuvo miedo de momento, pero creyendo que su abuela estaba constipada, contestó:

-Soy yo, vuestra nieta, Caperucita encarnada, que os trae una torta y un tarrito de manteca que os envía mi madre.

El lobo gritó procurando endulzar la voz:

-Tira de la clavija y caerá el pestillo.

Caperucita encarnada tiró de la clavija y la puerta se abrió. Al verla entrar, el lobo le dijo, ocultándose debajo de la manta:

-Deja la torta y el tarrito de manteca encima de la artesa y vente a acostar conmigo.

Caperucita encarnada, se desnudó y fue a meterse en la cama. Grande fue su sorpresa al aspecto de su abuela sin vestidos, y le dijo:

-Abuelita, ¡qué brazos tan grandes tienes!

-Son para abrazarte mejor, hija mía.

– Abuelita, ¡qué piernas tan largas tienes!

– Son para correr mejor, hija mía.

– Abuelita, ¡qué orejas tan grandes tienes!

– Son para oirte mejor, hija mía.

– Abuelita, ¡qué ojos tan grandes tienes!

– Son para verte mejor, hija mía.

-Abuelita, ¡qué dientes tan grandes tienes!

– Son para comerte.

Y al decir estas palabras, el malvado lobo arrojose sobre Caperucita encarnada y se la comió.

…………………..

Moraleja

Niños y niñas, dulces cual amables:

Debeis guardaros de prestar oidos

A cierta clase de gente

Si no quereis del Lobo ser comidos.

Y digo Lobo, más no son iguales

Todos los lobos malditos:

Los hay bellos y corteses

Que sin hiel y sin ruido,

Mansos y muy complacientes,

Siguen a los tiernos niños

Por las rutas y las calles,

Y hasta las casas llegan, atrevidos.

¡Ay! ¿Quién no sabe que los mansos lobos son los peores de todos?

ilustración de Gustave Dorié

2 comentarios

  1. Este cuento es uno de los cuentos mas importante de mi vida , marco mucho mi infancia , la cual me parece muy excelente como lo escribió el señor Charles Perrault dejando una gran lección o un mensaje de prevención contra las personas que con malas intenciones se acercaban a las niñas

    De niña no entendía muy bien lo que quería dar entender este cuento, pero después de leer en el colegio en segundo de secundaria por segunda vez ya entendía, interpretando los cuentos, cada uno que leía empezaban a tener un cierto parecido con la realidad. y pues es asi como estos cuentos nunca pasaran de moda .

    • Gracias Daniela por tu comentario y así es es un cuento fabuloso, de esos para toda la vida y para todas las generaciones, Me alegra lo hayas vuelto a leer en nuestro Blog, Un saludo

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