La miseria es el punto

escrito por Armando Acosta. / June-2010

¿ El Punto es La Miseria ? / photo by GilbertoGutierrez

Lo que molesta de Cuba —al menos, a mi me molesta— es que siendo un país potencialmente próspero se encuentre hundido en la miseria. Molesta la miseria injustificable, y no digo “injustificada” porque justificaciones no han faltado y aún se siguen gestando.

Claro que este es solo uno de muchos ángulos. Otro es de la justicia, mas ese prefiero evitarlo porque “justicia” es un término demasiado subjetivo. La miseria, en cambio, es palpable, justificable pero innegable como hecho en si, y en Cuba hay miseria.

¿Qué se puede hacer para remediarla? Para aliviarla, al menos, se hace muchísimo, tanto dentro como fuera del país.

Los de adentro edifican, de hecho, una economía paralela donde la iniciativa privada asombra por su creatividad y potencial explosivo a pesar de las tremendas limitaciones impuestas por un gobierno decididamente opuesto a la iniciativa privada. Los “paladares”, las redes clandestinas de CABLE-TV, la venta de alimentos en bolsa negra, son tan solo unos pocos ejemplos.

Los de afuera —notablemente los de Miami— contribuyen con remesas y visitas continuas a sus familiares en la isla. Viajan repletos de alimentos y objetos de primera necesidad, no en viajes de turismo sino en genuinas misiones de ayuda personalizada. Todo eso ayuda, tremendamente.

Hay muchos cuestionamientos en torno a todo esto, sobre todo cuando se enfoca el tema desde un ángulo netamente político. Político es, sin dudas, pero no solamente político. Es más, yo diría que el político es el menos relevante en términos prácticos: cincuenta años de esfuerzos en esa dirección no han traído resultado alguno… y eso es un hecho.

Como hecho es que la Historia no la mueven las masas sino los líderes y no podemos pretender —como se pretende a veces— que cada cubano juegue un papel activo en el proceso histórico. Mis respetos para quienes lo hacen, y mi admiración infinita para quienes sacrifican el todo personal por el todo global; pero ellos son la excepción, no la regla.

Nuestro escenario de acción como masa —en mi opinión— está en lo inmediato, no en lo esencial. Y lo inmediato es la paupérrima situación en que vive nuestra gente allá en Cuba. Eso es, creo, lo que debe importarnos en el primer plano; lo demás es secundario.

Y digo todo esto porque vivo en Miami desde hace muchos años y conozco la (a mi juicio) falta de perspectiva con que suele manejarse el tema a nivel privado. Tajante y categórico como suele ser el cubano, no faltan las fórmulas simples, como no falta tampoco el lascivo resentimiento (no del todo injustificado) que trasciende lo conceptual para contaminar el espíritu mismo del individuo. Eso no es producente.

Los resultados globales no están a nuestro alcance como masa. La lucha ideológica —alentada desde ambas costas— no nos corresponde. Somos cubanos, no militantes. Y cuando digo “cubano”, me refiero esa cultura que trasciende los estadíos históricos (accidentales) de la nación.

El punto es la miseria que Cuba padece, a cuyo alivio ayudamos humilde, callada y sistemáticamente, como corresponde hacer. El resto es (en mi modesta opinión) habladurías de segunda clase colocadas en nuestras bocas por terceros. El punto es no jugar ese triste papel de masa manipulada, sino el efectivo role de individuos prestos a resolver las necesidades más inmediatas de nuestros seres queridos. Ese es el punto.

————————————————————————————————————————————————————–

Armando Acosta es ingeniero y puede leer otros artículos de este autor sobre variados temas en su sitio:

http://www.armandoacosta.com/index.php

o en su interesante blog:     http://tech-retro.blogspot.com/

Anuncios

8 comentarios

  1. Me parece bien el tono solidario, el llamado a no politizar el asunto, y la buena intención de quien pide que se ayude a los familiares, aunque de por sí calificar como miseria la situación del pueblo cubano es una etiqueta política que no todos compartimos como un hecho absoluto. Tampoco comparto la idea de que lo hecho dentro del país para superar las grandes dificultades económicas de una parte importante de la población, pueda reducirse a la posición individual de la gente ante el problema, para así culpar al gobierno y al socialismo de esa dura realidad que en mi criterio no tendría que ser consustancial al sistema sociopolítico escogido, pero cuyas causas son tan complicadas, que cualquier explicación desencadena las pasiones y las polarizaciones políticas. De cualquier modo, es lógico que lo veamos distinto, pero sería muy bueno que triunfara esta óptica humanista por encima de las inevitables discrepancias.

  2. Paquito, gracias por ese comentario, te diré que yo tampoco comparto la visión total del autor, como tampoco toda la visión total tuya, pero hay puntos en los que estamos de acuerdo y eso se llama conciliación, esoero que el autor regrese aquí y nos de algo más de esa visión.
    Un saludo

  3. De acuerdo con la descripción que hace el articulista, pero no con la conclución.
    Tampoco estoy de acuerdo con que la historia la hacen los líderes y no las masas. De partida creo lo contrario e involucrando más elementos al análisis. El asunto no es tan simple.

    Paquito, más allá de que pueda estar de acuerdo o no con el tema “solidario”, sí creo que es un tema político. Y lo es desde el momento en que el Gobierno de La Habana adjudica la responsabilidad del paupérrimo estado de la economía cubana al Bloqueo y a la relación de enemigos que mantiene con EE.UU.
    Paquito, puede que no te guste vivir en la miseria, pero bajo los cánonenes objetivos con que se mide el desarrollo económico y los niveles de pobresa en el mundo, Cuba califica bastante bajo: una cosa es que no te guste tener el pelo negro, pero si lo tienes y lo niegas, el que está mal erese tú y no el resto que te lo hace notar. Dicho esto, entonces seguimos con la idea de que la miseria en la que se encuentra la mayoría del país es un tema político en tanto corresponde al Estado (sobre todo un Estado paternalista como lo es el Socialista que se afana de estar a cargo de sus ciudadanos) garantizar un nivel de vida digno y cada vez con mejores condiciones de vida.
    Por tanto, en ningún sistema más que el socialista, las condiciones de vida de los ciudadanos es más político.

  4. Gracias a todos por sus comentarios. Ahora, sin ánimo de polémica, me gustaría abundar un poco más en el asunto —desde nuestra óptica estrictamente personal, por supuesto.

    ¿Político? ¿Qué no es político hoy en día? No creo que se trate de si es o no es político, (pues de seguro lo es);. se trata de: (1) reconocer el problema y (2) encaminarse a la solución que, como individuos simples “de a pie” que somos, podemos aportar.

    Insisto en que la historia no la hacen las masas (nosotros) sino aquellos (pocos) que por “h” o por “v”, cuentan con poder movilizativo. E insisto en ello para oponerme a esa percepción tan cubana de que cada uno de nosotros tiene el deber de participar en la conducción de la historia. Me niego a que se me involucre a la fuerza; mi sentido de la individualidad me lo prohibe.

    Y si de aportar se trata, creo que el punto de partida no puede ser otro sino la buena voluntad y el ánimo consiliatorio. No es encontrando culpables que se solucionan los problemas.

  5. Bueno Armando, pregunta:
    1) el problema es la MIseria?
    Yo creo que no, la Miseria es la consecuencia, el problema es uno: El totalitarismo comunista
    2) Encaminarse a la solución:
    Sólo los de adentro, con los gritos y el eco de los de afuera, y por cierto, también con la ayuda para paliar la Miseria como propones tan acertadamente.

  6. Puedo estar de acuerdo contigo en que el comunismo es el problema, pero también puedo argüir en contra: Colombia no tiene comunismo y sin embargo tiene un grandísimo problema: el narcotráfico; Haití tampoco tiene comunismo y sin embargo padece de una miseria espantosa. Sospecho que una Cuba sin comunismo no tendría esos problemas pero seguramente tendría otros… no sé cuales.

    El comunismo puede que sea la causa, la esencia —si quieres ponerlo así— pero la miseria es lo inmediato y —repito— a los “ciudadanos de a pie” no nos incumbe lo esencial sino solo lo inmediato ya que nuestro radio de acción está restringido a ese entorno.

    Entonces, sí: la miseria es el punto.

  7. […] FUENTE: El balsero suicida. FOTO: Gilberto Gutiérrez. infoCIUDADANO no se solidariza o avala las opiniones de los […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: