Historias de Balseros II


Cartas desde Guantánamo: ¡Cómo me fuí en Balsa! (segunda parte)

escrito por GilbertoGutierrez/Noviembre de 1994.

 

…Un  Sol,  rojo, difuso y brillante al amanecer, a las 6 y  30 de la mañana de ese 20 de Agosto, remamos con fuerza al este,  y al despejarse la penumbra, tropezamos con el primer peligro del mar desconocido…

Entre el Morro y el Capitolio / photo by GilbertoGutierrez

Rumbo nor-este y en camino hacia la Bahía de La Habana, hacia el Morro, se nos abalanzaba un carguero mercante que no sabíamos si nos vería contra el sol. Estábamos justo entre el barco y la entrada de la Bahía, y nuestros temores se convirtieron en pánico cuando nos percatamos que 30 nudos en el mar es una velocidad considerable si se dirige hacia ti, cuando tus remos y tus molleros sólo le sacan al Mar  2 ó 3 nudos por hora.  Nos aterrorizamos y decidimos al instante remar rumbo norte para salirnos del camino del mercante que se nos acercaba increiblemente rápido. El oleaje de esa hora era pequeño, pero molesto  para remar en contra viniendo del norte hacia la costa de la Habana y rompiendo en el Malecón con leve furia.

Para seguir leyendo.

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2 comentarios

  1. Impresionante relato, casi he vivido la experiencia leyendolo.

  2. Me alegra oir eso.
    Saludos

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