2012, el fin del mundo (II): El calendario maya


escrito por Ariel Romero

El otro día me leí un post de Emilio Ichikawa sobre lo que él llama externalismo. Dice, textualmente: “es un reduccionismo que considera que el objeto no necesita ser pensado para saber del objeto”. En otras palabras usted puede opinar de algo sin conocerlo. El ejemplo que el pone no fue exactamente el que me vino a la mente en ese momento. En lo primero que pensé fue en el calendario maya y el 2012.

Los mayas no tenían un calendario sino tres, que se complementaban unos con los otros formando un sistema que les ayudaba, entre otras cosas, a saber el día de su cumpleaños. Personas como los mayas no se conformaron con que le dijeran que habían nacido tres lunas después de las primeras lluvias o el día que el águila hizo el nido en el cerro del tapir. A lo mejor muy poético pero poco práctico.

Los mayas sacaron su primer calendario que lo llamaron Tzolkin. El año era de 260 días, 20 meses de 13 días cada uno. Algunos estudiosos del calendario maya dicen que escogieron el año de 260 días por los días de gestación del hombre y otros por los ciclos del planeta Venus. No sé de donde les vino esa idea porque ninguna de las dos cosas tienen esa duración pero, bueno, allá ellos.

Con calendario estrenado empezaron a venir los problemas, al no coincidir el número de días del calendario con el número de días que la tierra se demora en darle la vuelta al sol. Pudieramos decir que el invierno lo mismo le caía a los mayas, un año en el mes del jaguar y el otro en el del mono aullador, y los huracanes lo mismo podían pasar en el mes del condor y al otro año en el de la serpiente. (los nombres de los meses no se corresponden con los verdaderos, lo estoy dando como ejemplo.)

Parece ser que los sacerdotes mayas se cansaron de tener que estarle diciendo a la gente, cada 260 días, que día era el que tenían que sembrar el maíz y los frijoles o cuando era que llegaban las lluvias y no les quedó de otra que hacer  otro calendario. Lo llamaron Haab. Este tenía 365 días, 18 meses de 20 días y le adicionaron 5 días al final para completar los 365 días. Con este calendario las fechas que hacían falta para las actividades diarias de los mayas caían el mismo día todos los años y todos contentos y felices. Los sacerdotes con su Tzolkin, que era de menos días, y por tanto las carnicerías que hacían en la punta de las pirámides no se espaciaban  y los comúnes más alegres todavía porque ahora podían celebrar su cumpleaños dos veces, uno por el Tzolkin y otro por el Haab.

A los sacerdotes no les gustó mucho ese relajito de que la gente estuviera celebrando dos veces su cumpleaños uno por el calendario Tzolkin y otro por Haab, así que vinieron con una solución al problema, que para tranquilidad de los estudiosos de los mayas la solución no fue otro calendario, porque sino …. hasta donde íbamos a llegar.

Inventaron la famosa rueda. Sí, sí, esa misma. La rueda que nos viene a la cabeza cuando alguien dice calendario maya. La rueda maya tiene tres círculos, el más centrico esta formado por 13 partes que corresponden a los trece días de un mes del calendario Tzolkin, la segunda rueda esta dividida en 20 partes que son los 20 meses del Tzolkin y la última tiene los 365 días del Haab. Dándole vuelta a las tres ruedas cada vez que pasa un día se logra la conexión entre los dos calendarios. 73 años Tzolkin coinciden con 52 años Haab que es lo que se considera un siglo maya. 73 x 260 = 52 x 365 = 18 980. Cada 18 980 dias coincidía el fin del año y el principio del siguiente de los dos calendarios. Eso en términos mayas significaba fiestas religiosas y el sólo pensar en fiestas religiosas mayas se me pone la carne de gallina.

Lo que más me gusta de estos calendarios es que todos los meses tienen el mismo número de días. Los mayas no tenían que hacer como nosotros, que cada vez que queremos saber cuantos días tiene un mes tenemos que estar contándonos los nudillos.

Todavía nada de esto tiene que ver con el 21 de Diciembre del 2012, así que los que piensan, como un gran amigo mío, que todo el problema consiste en que se le había acabado a los mayas el espacio en la rueda y la solución era hacer otra rueda solo me hace acordarme, de nuevo, en el post de Emilio Ichikawa.

En el próximo post: <<20012, el fin del mundo (III): La cuenta larga maya>> aparecerá, al fin, de donde sale el  21 de Diciembre del 2012. No van a pensar ustedes que lo que le llevó a los mayas cientos de años hacer yo lo pueda explicar en un solo post.

3 comentarios

  1. […] en: Polémica « Ovejas negras de aquí y de allá. 2012, el fin del mundo (II): El calendario maya » LikeBe the first to like this […]

  2. Creo los mayas estaban bien locos!!!!!!

  3. esa “rueda” no es maya; es azteca, es la piedra del sol

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: