Cómo me fuí en Balsa! (cuarta parte)
escrito por GilbertoGutierrez / Noviembre de 1994
La deriva era intensa y nos llenamos de temor. Ibamos hacia el este remolcados a toda máquina por el Mar. Los bidones de agua estaban vacíos y nueve pedazos de hombre murieron al instante…
El Astro Rey y la naciente marejada nos despertaron a las 7 y 30 de la mañana.
No había viento pero se podía remar. Desayunamos lo poco que quedaba y tomamos agua contaminada, a sorbos. Tiré las últimas fotografías. De tres rollos blanco y negro y uno a color solo me quedaba este último, 11 fotos más en este amanecer y el próximo sería en Miami, pensé sin imaginarme lo peor. Ahora, después de recuperar algo de fuerzas y optimismo, calculábamos que Miami, o mejor dicho, Cayo Hueso debía estar al doblar del horizonte. Una hora de remo más y como a las 9 de la mañanade este 22 de Agosto del año del Señor 1994, divisamos otro avión.
Enorme: se acercaba hacia nosotros desde el horizonte norte. Esta vez no nos cogerían de estúpidos. En cuanto lo vimos, acostamos urgentemente al Bacán , arriba de la balsa tapado con una capa amarilla y los pies y una mano afuera y le dijimos:
-¡Si te mueves te tiramos pa’l agua, mariconsón!.
-¡ Pongan cara de muertos y háganse los cansados coño! - El avión gigante pasó sobre nuestras cabezas, tenía las siglas del servicio de Guardacostas de los Estados Unidos: U.S.C.G.
!S.O.S.!!! / photo-mix art by GilbertoGutierrez©
Nos hizo como 6 pases, cada vez que nos pasaba por arriba un poco al lado le gritábamos:
-¡ Auxilio cabrones! y poníamos cara de tragedia, les enseñábamos los bidones de agua vacíos y nos agarrábamos la garganta como si estuvieramos estrangulados, caras de llantos y lamentos, Yo me tapaba la nariz, les enseñaba al Bacán “muerto” y lloraba como un niño, mientras me abanicaba la cara con la mano derecha en señal de peste. En el útimo pase donde imaginamos que el avioncito y sus tripulantes nos habían filmado o fotografiado de lo lindo, el avión partió rumbo suroeste, maldiciéndolo nosotros, y diciéndole:
-HP, esta vez no nos van a joder, Bueno Señores, a remar como unos bestias que ese cabrón vino del norte y eso quiere decir que la tierra está ahí mismo-.
El Bacán se levantó y a pesar de estar todos desesperados, quitamos las caras de llanto y nos partimos de la risa por el teatro que montamos. La marejada mañanera estaba movidita y el señor Sol nos comenzó a apretar, obligándonos a mojarnos de nuevo de la cabeza a la cintura, porque de ahí para abajo nunca nos secamos desde que salimos, Remamos como animales rumbo norte, ya sin comida y tomando pequeños sorbos de agua engomada y salitrosa, que daba unas ganas de vomitar de padre y muy señor mío. Llevábamos unas 60 horas de travesía como a las 12 del mediodía cuando Hilder y Julito, que no remaban, se comenzaron a reir después de estar hablando en voz baja. Uno le decía al otro: -Amarra la soga a esa palma coño, que se está moviendo…- y el otro le repetía constantemente, -Esa es la columna de mi casa- Lo peor de todo es que nadie les decía cosa alguna y los miraban en silencio y remando acompasadamente, casi que como asintiendo. Había como una inercia y una calma colectiva que asustaba. Yo lo único que decía era: -Remen coño, remen-.
Las manos estaban engarrotadas y destrozadas, con ampollas y cortaduras y la piel arrugada por el agua salada de días y días sin secarse. El hambre que teníamos no lo bricaba un chivo.
Sería la 1:00 PM cuando álguien divisó un reflejo en el horizonte, rumbo Noreste. Ya para ese entonces nosotros estabamos remando siempre al Norte y no sabíamos si seguir o desviarnos hacia el reflejo. Los hombres estabamos desesperados y discutimos si aquello sería un simple reflejo del sol, o algo sobre las aguas. Decidimos remar hacia el objeto al Noreste, contra el viento y la marea, que tenía olas que alcanzaban medio metro de altura.
Todos nos preguntábamos qué sería, lo que primero era una luz brillante, después parecía una boya de señalización y fue creciendo hasta parecer un tipo de plataforma en medio del océano, haciéndonos especular si era para los pescadores, una especie de muelle para guarecerse en medio del mar, evidenciando que eso era lo que realmente deseábamos, un oasis. Fue creciendo mientras remamos y al cabo de dos horas y media agotadoras, logramos alcanzarlo. Era otro tareco, enorme, seis tanques de 55 galones de metal, una quilla y caseta de metal, un motor como de tractor, medio desarmado, una Rosa Náutica. Abandonado, Baranda de cabillas de metal. Iniciales del U.S.C.G. en una lona verde que hacía de techo.
Decidimos abordarla y revisarla, estábamos ansiosos de un cambio, de lograr algo que nos sacara del Tareco nuestro y de los remos que nos estaban reventando, ver si en algo mayor nos encontraban, si tenía agua o comida.
El Nuevo Tareco / esquema por GilbertoGutierrez
Comenzó la discusión que si unos querían quedarse y otros que se fueran a buscar ayuda en nuestra balsa, más liviana y con menos gente. Otros nos opusimos a separar el grupo. Abordamos la nave y atamos la balsa de nosotros con una soga de caprón gorda y casi nueva que había allí. Encontramos además un saco de naranjas, uno de azúcar prieta, otro de carne de cerdo asada, un tanque de agua fresca de 60 litros. Ropas de niños y adultos. El servicio de Guardacostas había disparado a los tanques de 55 galones que formaban el casco de la enorme balsa para hundirla, pero no se habían inundado del todo. Estando arriba, un grupo se puso de un solo lado y aquello empezó a hundirse más. El Bacán y otros, asustados retornaron a la nuestra y apuraron con seguir. Comenzamos a trasladar azúcar, naranjas y la Rosa Naútica, y entre Tito, el hermanito de Frank y yo comenzamos a rellenar nuestros bidones de agua con el tanque de 60 litros. Tito y yo lo cargábamos y Julito aguantaba los bidones. Estando en ese trajín, entre los acumuladores y la caseta, Serafín el negro y Guille se fueron a transbordar a nuestro Tareco pisando los dos a la vez en uno de los lados que parece tenía más agua de mar y con el peso de ambos se hundió más e hizo más agua, la suficiente para que se empezara a voltear aquella mole de acero. Yo ayudado por el hermanito de Frank vertía agua en otro tanque de 30 litros sostenido ahora por Tito y cuando aquello se volteó le grité a Tito que tirara el tanque de agua hacia nuestra embarcación. Solté conjuntamente con mi compañerito el tanque grande y ya nos hundíamos. Tiré la tapa y caí de cabeza en el océano profundo y azul, pero antes vi a Tito que se tiró nadando hacia nuestra balsa. Detrás de nosostros la mole de hierro amenzaba con aplastarnos. Logré ya a dos metros de profundidad salir de abajo de la mole y alcanzar la superficie. Oí los gritos de Frank: -¡Mi hermano, coño, mi hermano!- Pensé en los pulmones, llené mi cerebro de aire y me lancé al fondo. Aquella mierda enorme no se había hundido del todo aún, los tanques tenían algo de aire y la quilla-proa-caseta de metal evidentemente habían hecho un flotador. Cuando iba a entrar por debajo sentí a Julito que subía. Regresé sobre mis pasos. Gritaban. -¡La soga, safen la soga!- No podían safarla y traté de picarla con la balloneta de AK que traía al cinto. Pero en el agua, tratando de no hundirme, casi sin aire, botas y overall, me era casi imposible. Yo traía un rollo de cable de acero, envuelto en plástico, enrollado en el zambrán que debía servirme para amarrarme a la balsa en caso de tormenta, pero ahora en el agua se me enredaba en todo el cuerpo impidiéndome nadar, patalear y mantenerme a flote. Me hundía y tragaba agua y al salir una y otra vez escuché los gritos de miedo de los otros desde la balsa:
-¡Tiburones, coño, Tiburones!!, sal del agua!-.
Tenía terror que aquella masa de hierro se hundiera y arrastrara a nuestra balsa, con lo que traté de esforzarme en picar la maldita soga de caprón. …
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[...] Historias de Balseros IV [...]
Coooño, compadre, pero has estirao esa historia mas que un discurso del cagalitroso….toy loco por ver el final. Apúrate consorte, que tienes a medio mundo intrigao.
Sorry Gorilón, voy a ver si te sueno la 5ta y final urgente, hasta yo estoy cansa’o de esto ya.
Saludos
Ño, balsero, ya me tienes sin uñas, compadre.
Te vamos a acusar por uso continuado de la tortura psicologica. Es mas, elevaremos una queja al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde nuestro “querido” gobierno suciolista ocupa actualmente la vicepresidencia, para que te condenen por trato inhumano y cruel contra simples lectores de tu historia.
ÑU REY, PERDONE A SU SúBDITO, PERO ME HICE ESO FUERA DEL TIBOL, COMO SE LE OCURRE A UN BALSERO QUE TRABAJA EN LA CONSTRUCCIóN HACERSE EL ESCRITOR.
yA ME DA VERGOñA, TENGO QUE TIRARLO YA….UFFFF!!!!
De veras que me dejaste con las ganas de saber lo que te paso con los tiburones.
Por cierto, espero que si venian pa’rriba de ti no hayan resbalado esos tiburones como el leon del cuento.
Excelente relato!
Ojala no te coman lo tiburones antes que termines la ultima parte! jajaja!
Andy, de que te ries?, a ti no te comió la Mona?
Reinaldo, en el mar no se puede resbalar, pero si se puede usar la táctica de los pulpos. Lo único que como nosotros no tenemos tinta usamos lo mismo con lo que resbaló el león. jajja. Abrazos, abuelo.
7 de julio
Gilberto, ante todo, reitero mi felicitación de las otras partes de este relato.
Creo que ya es hora de ponerle punto final. Todos los lectores estamos esperando el desenlace.
Otra cosa, querido amigo, La palabra “mariconsón”, no me parece que era usada en aquel entonces.
Un fuerte abrazo y gracias de nuevo por tan dramático relato, impregnado de legitimidad.
Maestro, quítele el son que allí no había espacio para bailar.
un abrazo
Excelente foto. Puede parecer muy extensa la historia, pero si tienes necesidad de contarla, adelante. No te dejes presionar por los apurados. Me parece que cada detalle de una experiencia tan traumática tiene un valor más allá de la simple complacencia con tus lectores. Cuéntanos todo lo que te dé la gana, amigo.
Paco:
Gracias. Realmente la historia es un poco extensa y es que se trataba de una carta hecha en Guantánamo cuando la gente allí no tenía otra cosa que hacer que matar el tiempo. A algunos los mató el tiempo, yo traté de matarlo y ahora compruebo que es él quien me mata poco a poco. A la hora de publicarla no sabía si sonarla de un palo y me pareció larga, además nunca la había escrito en una PC, eso me demoró, pues tengo dos trabajos y además algo que se pega por ahí, o sea un chivo, recuerda que soy fotógrafo. Así que decidí publicarla en la medida de como la iba tecleando y la dividí en 5 partes más o menos iguales. Al final la gente se ha estado aburriendo y es posible que muchos no sepan nunca en que termina. Por suerte para otros valientes y tozudos, la próxima es la última.
Coñoooo Arielito acaba de terminar la historia campeón .está muy buena pero te has demorado mucho.
Cary: Ya viene llegando…
PERO QUE GENTE TAN DESESPERADA SI PARA TODO SON TAN RAPIDOS ,,COJ………PRECOSES ES LO QUE SON DEJEN AL BALSERO QUE CUENTE SU HISTORIA COMO LE DE LA GANA ,JAJAJAJAJAJ.AL FINAL CUANDO SE ACABE VAN A ESTAR ABURRIDOS Y ESPERANDO QUE ALGUIEN HAGA OTRA PARECIDA ,,,ADELANTE BALSERO TE QUEREMOS ….
Gracias Loli, por tu defensa y tus COJ…
Quiénes me quieren??
Excelente narracion,sencilla,minuciosa,ademas mantiene el suspenso,oracion tras oracion,te felicito,no todos saben contar y mucho menos experiencias tan fuertes,por suerte en esta fecha,ya solo tengo que seguir leyendo.
Gracias Marisela por tus amables palabras.
Un saludo.